Desde
un primer momento, los niños aprenden a leer a partir de la descodificación,
donde identifican símbolos escritos.
Pero
la lectura va más allá y es en este tema donde he adquirido nuevos
conocimientos de gran interés e importancia, que con anterioridad pasaba por
alto.
¿Qué
es leer?
En
la lectura tiene que haber comprensión e interpretación. En literatura, la
interpretación va unida a la comprensión. Cuando nosotros leemos, nuestro
objetivo a corto plazo es comprender, y esto nos aportará nuevas sensaciones,
disfrute, etc. Cada uno disfrutamos de la lectura de una manera.
Los
dos pilares de la lectura son la fluidez y la comprensión:
La fluidez hace referencia a la velocidad adecuada en
función de la comprensión. El ritmo al que leemos nos permite comprender. En la
fluidez se utiliza la memoria a corto plazo, la memoria a medio plazo (para
recordar lo que hemos leído antes, lo que me permite decir que pone en el texto)
y la memoria a largo plazo, que nos permite una comprensión más profunda.
En
la fluidez intervienen la atención, la memoria, el campo visual, el
conocimiento del vocabulario y el conocimiento de estructuras básicas de la
frase.
La
fluidez de la lectura silenciosa es diferente a la de la lectura en voz alta.
En
la lectura en silencio:
-
No vemos todas las palabras, no tenemos que pronunciar, y tardamos menos en
leer.
-
Recibimos información por el ojo y le damos un significado, mientras que en la
lectura en voz alta, descodificamos, y luego codificamos.
-
La lectura es más personal, emocional e individual. Leo para mí, para conocer,
mientras que en la lectura en voz alta, leo para otros, para transmitir.
En
la comprensión interviene la
fluidez, el vocabulario y la capacidad de relación entre lo que he leído y los
conocimientos previos (memoria a largo plazo).
También
he aprendido que ha habido una evolución en el concepto “lectura”:
Antes
de Chomsky, leer era descifrar palabra a palabra, y comprender era sumar los
significados de las palabras. En Grecia se daban todas las letras, sílabas y
palabras y leer era descodificar, memorizando elementos no significativos. En
esta época, la comprensión era saber decir lo que decía el texto en voz alta.
A
mitad del siglo XIX, hay una evolución. Se descubre que leemos por fijaciones,
se lee de forma significativa, mecánica. La lectura humana, tanto en voz alta
como silenciosa, es ideovisual, el ojo recibe una información de la fijación y
así, el conocimiento, donde el cerebro lo compone para formar algo con sentido.
Chomsky
descubre lo que está escrito en el texto y lo que el autor quiere decir. Hay
veces que nosotros inferimos y sacamos información no explícita.
He
aprendido sobre las distintas malas prácticas que se llevan a cabo en el aula:
-
No se les hace leer a los niños cada tipo de texto, se les enseña a leer todos
los textos igual.
-
Se leen libros de literatura para aprender, en vez de para disfrutar y para que
les aporte a los alumnos nuevas cosas.
-
En la literatura literaria, en ocasiones el aprendizaje es inducido.
-
Se les obliga a los alumnos, a leer un libro en un determinado periodo de
tiempo.
-
Se mezcla la lectura en voz alta y voz baja.
-
Se trabaja literatura con libros en lugar de textos cortos.
-
Existe una falta de animación a la lectura.
-Sólo
se centra en la comprensión lectora.
He
aprendido que para atraer y "enganchar” a los niños a la lectura es
importante preparar unas actividades para antes, durante y después de la
lectura.
En
cuanto a mi experiencia, durante mi etapa en el colegio recuerdo que las clases
destinadas a la lectura nos resultaban muy aburridas. Todos teníamos el mismo
libro y uno leía en voz alta, a mientras que el resto “seguíamos” en lectura en
voz baja. Recuerdo que no nos sentíamos motivados y, por ello, no seguíamos el
libro con atención, perdiéndonos cuando llegaba nuestro turno.
Nos
mandaban leer libros y realizar actividades que nos resultaban pesadas de
llevar a cabo, ya que sólo se valoraba la comprensión lectora. Nos daban un
plazo para leer el libro y, por lo general, la mayoría de los alumnos lo
dejábamos para el final y no lo disfrutábamos. Una vez leído el libro, no
teníamos la oportunidad de dar nuestro punto de vista y compartir con el resto
de compañeros nuestras sensaciones y emociones. Si esto se hubiera planteado en
el aula, lo más seguro es que la iniciativa de leer el libro hubiera sido más
positiva.
Recuerdo,
no sé exactamente en qué ciclo, que en el aula se nos leían cuentos que nos mantenían atentos, ya que la profesora ponía todo de su
parte y captaba nuestra atención con distintas actividades. Todos nos sentábamos alrededor de ella mostrándonos físicamente el
cuento y planteándonos cuestiones a partir del título, que despertaban nuestro
interés y que nos sumergía en un mundo lleno de fantasía e imaginación.
Durante
las prácticas, los alumnos dedicaban los primeros diez minutos de la clase a la
lectura silenciosa de un libro que ellos seleccionaban. Me resultó curioso un
aspecto, se les daba la oportunidad de leer algo que les apeteciese, y la
mayoría de la clase no lo aprovechaba.
En
la mayoría de las aulas en las que he estado, se mezcla la lectura en voz alta
y silenciosa.
Con
estos conocimientos adquiridos en relación con la lectura, trataré de potenciar
en el aula una serie de aspectos:
-
Buscaré que mis alumnos mejoren su competencia lectora a partir de libros de
literatura, haciéndoles que disfruten lo que leen, y tratando de evitar evaluar
sólo si han entendido el libro.
-
Debido a que actualmente en el colegio a los niños se les hace leer todo igual,
mi objetivo será enseñarles a leer cada tipo de texto. Intentaré trabajar la
literatura con textos cortos en lugar de con libros para que no les resulte
difícil llevarlo a cabo.
-
Cuando mande leer un libro, en lugar de decir que lo tienen que leer en un
tiempo determinado, por ejemplo, un mes, hacer que lo lean una vez a la semana
o hasta un capítulo determinado, para posteriormente, comentarlo entre todos.
-
Cuando pida a los niños leer un libro, les formularé preguntas sobre las
conclusiones que sacan de la lectura, y no diré lo que para mí significa. “Hay
tantas lectura como lectores lo lean”.
-
Una vez leído el libro trataré de formular preguntas abiertas, es muy positivo
para los alumnos porque se favorece la cooperación, y los niños tienen la
posibilidad de compartir sentimientos.
-
Trataré de no mezclar la lectura en voz alta y silenciosa. Cuando un niño lea
en voz alta, los otros deben estar sin libros.
“Si un niño no ha aprendido desde pequeño a
escuchar cuentos, a imaginar entre las frases lo que no se dice, a vivir
emociones identificándose con los héroes, no encontrará en la lectura más que
una sucesión de palabras sin encanto”
“Ayudar al niño a convertirse en lector” por
Jacqueline Kerguéno
La
mención que hago de este artículo se justifica porque me ha llamado la
atención, habiendo aprendido de él muchos aspectos. Asimismo, me hace ver el
gran trabajo que tengo por delante, dándome fuerzas para poner “toda la carne
en el asador”.
Páginas
web recomendadas
Webgrafía
consultada
Kerguéno, Jacqueline. Ayudar al niño a convertirse en lector
Todo lo que dices en tu artículo está perfecto y demuestra todo el cambio conceptual que se ha producido en ti en relación con la lectura. Sin embargo, como el objetivo de estos artículos pasa por reflexionar sobre las ideas claves del bloque, echo en falta todo lo relacionado, precisamente, con las actividades que hay que realizar antes, durante y después de la lectura y el carácter y los objetivos que debes plantearte al diseñarlas.
ResponderEliminarRecuerda también que las webs recomendadas deben incluir qué hay en ellas y por qué las has elegido. Con estos añadidos, tu artículo estará perfecto.