martes, 31 de diciembre de 2013

Actividades para antes, durante y después de la lecura


Las actividades que propongo a continuación hacen referencia al libro “Paula y el amuleto perdido”, cuyos autores son Concha López Narváez y Rafael Salmerón. El libro es de la colección Barco de Vapor, de la editorial SM.


Estas actividades están dirigidas a alumnos de tercer ciclo de primaria (10- 12 años).

Actividades para antes de la lectura

El objetivo principal de estas primeras actividades es acercar el libro al lector. Éste es un buen momento para plantear actividades que despierten el interés del niño hacia la lectura del libro.

Actividad 1

Esta actividad es grupal. Se dividirá la clase en grupos de 6 y se les presentará sólo la ilustración de la portada, donde tendrán que dar respuesta a las siguientes cuestiones:

·         ¿Te ha llamado la atención la ilustración?
·         ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?
·         ¿Quién crees que es el protagonista?
·         ¿Cómo van vestidos los personajes que aparecen en la portada?
·         ¿Qué título pondrías al libro?
·         ¿De qué crees que va a tratar el libro?
·         ¿Crees que tendrá un final feliz o no?

A continuación, se hará una puesta en común donde todos los grupos compartirán opiniones.

Actividad 2

Una vez conocida la portada, es hora de que los alumnos se centren en el título. En los mismos grupos en los que estaban en la anterior actividad, deberán contestar a las siguientes cuestiones:

·         ¿Te ha gustado el título del libro?
·         ¿Te da alguna pista sobre lo que puede tratar el libro?
·         ¿Crees que guarda relación con la imagen de la portada?

Actividad 3

Es momento de conocer el autor del libro, y para ello los alumnos deberán:

·         - Buscar información sobre el autor.
·        -  Buscar otros libros del autor y señalar cuál o cuáles de ellos recomendarían leer al resto de los compañeros.

Con esta información, los alumnos realizarán una presentación al resto de los compañeros. En lugar de nosotros dar información del autor, se les da la oportunidad de buscar información que para ellos pueda resultar interesante compartir con el resto del grupo.

Actividades durante la lectura

Con estas actividades lo que se pretende es guiar al alumno en el proceso lector y conseguir que el alumno a través de la lectura reflexione, imagine, interprete, etc. y, en definitiva, se adentre en la historia.

Actividad 1

Para esta actividad se harán grupos de 4.
Todos los alumnos deberán traer de casa leídos los dos primeros capítulos del libro, para su posterior puesta en común en clase, y así hasta finalizar el libro.

Cada grupo se encargará de elaborar una serie de preguntas de dos capítulos, que plantearán al resto de compañeros.

Con esta actividad se favorece el aprendizaje cooperativo. Los niños compartirán opiniones, sensaciones, etc.

Actividad 2:

En los mismos grupos que para la actividad anterior, se pedirá a los alumnos que escriban sobre lo que conocen de la prehistoria: cómo vivían, de qué se alimentaban, cómo era el arte, la religión, etc.
A continuación, lo leerán al resto de la clase.

Actividad 3

En el libro, Paula se traslada a la etapa de la prehistoria y allí vivirá apasionantes aventuras. ¿A quién no se le ha pasado alguna vez por la cabeza pensar como sería vivir en otra época?

Se les pedirá que hagan una narración sobre un viaje a la prehistoria, donde ellos sean los protagonistas.

Actividad 4

A medida que los niños han ido leyendo el libro, habrán ido conociendo un poquito más a los personajes y lo más seguro es que, en algún momento, se hayan sentido identificados con alguno de ellos.

En esta actividad los alumnos, de forma individual, deberán dibujar a los personajes y hacer una descripción de ellos. Además, deberán comentar si se han sentido identificados con alguno de los mismos.

A continuación, el trabajo realizado, se expondrá en clase para compartirlo con el resto.

Actividades para después de leer

Con estas actividades lo que se pretende es que el niño saque sus propias conclusiones del libro, y de respuesta a las cuestiones que se le plantearon antes de la lectura.

Actividad 1

Se le plantearán una serie de cuestiones en forma de debate para que todos los alumnos den su valoración del libro una vez leído, pudiendo así compartir opiniones y sensaciones.

·         ¿Te ha gustado el libro?
·         ¿Te esperabas este final?
·         ¿Te parece adecuado el título del libro y la ilustración de la portada?
·         ¿Has acertado en la temática del libro?
·         ¿Te ha resultado fácil de leer?

A partir de esta actividad, los alumnos intercambiarán opiniones.

Actividad 2

Los alumnos deberán redactar otro final.

Con esta actividad, dejamos que los alumnos den rienda suelta a su imaginación. Es un momento para despertar su creatividad y su fantasía.

Actividad 3

En grupos de 4, los alumnos deberán montar un puzzle, que contiene las imágenes que representan las escenas del libro, de forma secuencial.


De esta forma, los alumnos demostrarán si realmente han seguido el hilo de la historia y se acuerdan del orden cronológico de los sucesos. 

Artículo: Lectura literaria y animación

Desde un primer momento, los niños aprenden a leer a partir de la descodificación, donde identifican símbolos escritos.

Pero la lectura va más allá y es en este tema donde he adquirido nuevos conocimientos de gran interés e importancia, que con anterioridad pasaba por alto.

¿Qué es leer?
En la lectura tiene que haber comprensión e interpretación. En literatura, la interpretación va unida a la comprensión. Cuando nosotros leemos, nuestro objetivo a corto plazo es comprender, y esto nos aportará nuevas sensaciones, disfrute, etc. Cada uno disfrutamos de la lectura de una manera.

Los dos pilares de la lectura son la fluidez y la comprensión:

La fluidez hace referencia a la velocidad adecuada en función de la comprensión. El ritmo al que leemos nos permite comprender. En la fluidez se utiliza la memoria a corto plazo, la memoria a medio plazo (para recordar lo que hemos leído antes, lo que me permite decir que pone en el texto) y la memoria a largo plazo, que nos permite una comprensión más profunda.

En la fluidez intervienen la atención, la memoria, el campo visual, el conocimiento del vocabulario y el conocimiento de estructuras básicas de la frase.
La fluidez de la lectura silenciosa es diferente a la de la lectura en voz alta.

En la lectura en silencio:
- No vemos todas las palabras, no tenemos que pronunciar, y tardamos menos en leer.
- Recibimos información por el ojo y le damos un significado, mientras que en la lectura en voz alta, descodificamos, y luego codificamos.
- La lectura es más personal, emocional e individual. Leo para mí, para conocer, mientras que en la lectura en voz alta, leo para otros, para transmitir.

En la comprensión interviene la fluidez, el vocabulario y la capacidad de relación entre lo que he leído y los conocimientos previos (memoria a largo plazo).

También he aprendido que ha habido una evolución en el concepto “lectura”:

Antes de Chomsky, leer era descifrar palabra a palabra, y comprender era sumar los significados de las palabras. En Grecia se daban todas las letras, sílabas y palabras y leer era descodificar, memorizando elementos no significativos. En esta época, la comprensión era saber decir lo que decía el texto en voz alta.

A mitad del siglo XIX, hay una evolución. Se descubre que leemos por fijaciones, se lee de forma significativa, mecánica. La lectura humana, tanto en voz alta como silenciosa, es ideovisual, el ojo recibe una información de la fijación y así, el conocimiento, donde el cerebro lo compone para formar algo con sentido.

Chomsky descubre lo que está escrito en el texto y lo que el autor quiere decir. Hay veces que nosotros inferimos y sacamos información no explícita.

He aprendido sobre las distintas malas prácticas que se llevan a cabo en el aula:

- No se les hace leer a los niños cada tipo de texto, se les enseña a leer todos los textos igual.

- Se leen libros de literatura para aprender, en vez de para disfrutar y para que les aporte a los alumnos nuevas cosas.

- En la literatura literaria, en ocasiones el aprendizaje es inducido.

- Se les obliga a los alumnos, a leer un libro en un determinado periodo de tiempo.

- Se mezcla la lectura en voz alta y voz baja.

- Se trabaja literatura con libros en lugar de textos cortos.

- Existe una falta de animación a la lectura.

-Sólo se centra en la comprensión lectora.

He aprendido que para atraer y "enganchar” a los niños a la lectura es importante preparar unas actividades para antes, durante y después de la lectura.

En cuanto a mi experiencia, durante mi etapa en el colegio recuerdo que las clases destinadas a la lectura nos resultaban muy aburridas. Todos teníamos el mismo libro y uno leía en voz alta, a mientras que el resto “seguíamos” en lectura en voz baja. Recuerdo que no nos sentíamos motivados y, por ello, no seguíamos el libro con atención, perdiéndonos cuando llegaba nuestro turno.

Nos mandaban leer libros y realizar actividades que nos resultaban pesadas de llevar a cabo, ya que sólo se valoraba la comprensión lectora. Nos daban un plazo para leer el libro y, por lo general, la mayoría de los alumnos lo dejábamos para el final y no lo disfrutábamos. Una vez leído el libro, no teníamos la oportunidad de dar nuestro punto de vista y compartir con el resto de compañeros nuestras sensaciones y emociones. Si esto se hubiera planteado en el aula, lo más seguro es que la iniciativa de leer el libro hubiera sido más positiva.

Recuerdo, no sé exactamente en qué ciclo, que en el aula se nos leían cuentos que nos mantenían atentos, ya que la profesora ponía todo de su parte y captaba nuestra atención con distintas actividades. Todos nos sentábamos alrededor de ella mostrándonos físicamente el cuento y planteándonos cuestiones a partir del título, que despertaban nuestro interés y que nos sumergía en un mundo lleno de fantasía e imaginación.

Durante las prácticas, los alumnos dedicaban los primeros diez minutos de la clase a la lectura silenciosa de un libro que ellos seleccionaban. Me resultó curioso un aspecto, se les daba la oportunidad de leer algo que les apeteciese, y la mayoría de la clase no lo aprovechaba.

En la mayoría de las aulas en las que he estado, se mezcla la lectura en voz alta y silenciosa.

Con estos conocimientos adquiridos en relación con la lectura, trataré de potenciar en el aula una serie de aspectos:

- Buscaré que mis alumnos mejoren su competencia lectora a partir de libros de literatura, haciéndoles que disfruten lo que leen, y tratando de evitar evaluar sólo si han entendido el libro. 

- Debido a que actualmente en el colegio a los niños se les hace leer todo igual, mi objetivo será enseñarles a leer cada tipo de texto. Intentaré trabajar la literatura con textos cortos en lugar de con libros para que no les resulte difícil llevarlo a cabo.

- Cuando mande leer un libro, en lugar de decir que lo tienen que leer en un tiempo determinado, por ejemplo, un mes, hacer que lo lean una vez a la semana o hasta un capítulo determinado, para posteriormente, comentarlo entre todos.

- Cuando pida a los niños leer un libro, les formularé preguntas sobre las conclusiones que sacan de la lectura, y no diré lo que para mí significa. “Hay tantas lectura como lectores lo lean”.

- Una vez leído el libro trataré de formular preguntas abiertas, es muy positivo para los alumnos porque se favorece la cooperación, y los niños tienen la posibilidad de compartir sentimientos.

- Trataré de no mezclar la lectura en voz alta y silenciosa. Cuando un niño lea en voz alta, los otros deben estar sin libros.

 “Si un niño no ha aprendido desde pequeño a escuchar cuentos, a imaginar entre las frases lo que no se dice, a vivir emociones identificándose con los hé­roes, no encontrará en la lectura más que una sucesión de palabras sin en­canto

“Ayudar al niño a convertirse en lector” por Jacqueline Kerguéno


La mención que hago de este artículo se justifica porque me ha llamado la atención, habiendo aprendido de él muchos aspectos. Asimismo, me hace ver el gran trabajo que tengo por delante, dándome fuerzas para poner “toda la carne en el asador”.

Páginas web recomendadas




Webgrafía consultada



Kerguéno, Jacqueline. Ayudar al niño a convertirse en lector

jueves, 14 de noviembre de 2013

ADAPTACIÓN DE UN CUENTO

ADAPTACIÓN DEL CUENTO: TODA CLASE DE PIELES

Había una vez un rey y una reina que vivían junto a su hija, la princesa Adriana. La princesa era una joven muy risueña, cariñosa y bondadosa. Le encantaba fantasear, y se podía pasar las tardes enteras leyendo libros de amor. Ella se paraba a pensar en muchas ocasiones cómo sería su príncipe azul.

Al cumplir 18 años, sus padres le dieron la noticia de que se tenía que casar con el príncipe de la ciudad vecina. A ella, no le gustó nada la idea que sus padres le escogiesen marido, ya que siempre soñó con casarse por amor y con el hombre de su vida.

La princesa Adriana, ante tal noticia, buscó una solución para retrasar la fecha del enlace, y pidió a sus padres tres anillos, con piedras preciosas con forma de estrella. Uno, con un zafiro azul, otro con un rubí, y el último con una esmeralda. Éstas piedras preciosas eran únicas en el mundo y muy difíciles de conseguir, y la princesa pensó que a sus padres les llevaría mucho tiempo encontrarlas. Así fue, los soldados al servicio de los reyes recorrieron muchos países y, al cabo de un año y medio, regresaron a palacio con las joyas que la princesa había solicitado. Tras haber satisfecho el deseo de su hija, le hicieron saber que la fecha de la boda tendría lugar al día siguiente.

La princesa Adriana no vió otra alternativa que huir de palacio. Para pasar desapercibida, se vistió de sirvienta, cogió las joyas, y huyó a toda prisa por la puerta de servidumbre, sin que nadie la viese. Atardeció, y la princesa se adentró en el bosque. No llevaba brújula y para orientarse y evitar dar vueltas innecesarias alrededor de palacio, fue marcando su camino de forma estratégica con piedras, para que nadie pudiera seguir su rastro. Pasó varias noches sufriendo penurias, dormía a ras de suelo, no comía, y pasaba mucho frío, ya que por las noches helaba. Nunca antes se hubiera imaginado que tendría que pasar por esta situación, debido a que en palacio vivía llena de comodidades.

Una mañana se despertó por aullidos y, a los pocos segundos, cuando trató de huir del lugar, se vió acorralada por una manada de lobos. Sus gritos y sollozos alertaron a una joven princesa llamada Carolina, que montaba a caballo a escasos metros. Los lobos temían a los caballos y salieron despavoridos del lugar. La princesa Carolina, rápidamente, se bajó del caballo y fue a socorrer a Adriana quien presentaba un aspecto lamentable, debido a que su cuerpo estaba lleno de rasguños, su ropa estaba hecha arapos y caminaba descalza. Ante las preguntas de Carolina, ella se hacía la aturdida. No podía contarle la verdad ya que nadie podía enterarse que había huido de palacio. Carolina era una muchacha buena y humilde. Le costaba trabajo dejar a Adriana en el bosque en esas condiciones, y decidió llevarla a su palacio para que trabajase como modista.
En dos meses, el príncipe, hermano mayor de Carolina, se casaba. Para que eligiese mujer, se iban a celebrar bailes en palacio durante tres noches.
Adriana, tras mucho esfuerzo, sacó adelante los tres trajes que tenía que confeccionar al príncipe. Tenía especial interés en conocerle ya que su hermana, no hablaba más que maravillas de él.
Las dos princesas se habían hecho muy amigas. A un día del primer baile, Carolina decidió invitar a Adriana a los bailes y le regaló unas telas de seda para que se hiciese unos vestidos, uno para cada día. Esa noche, Adriana no descansó hasta que los terminó.
La gran noche llegó, y Adriana subió a la habitación del príncipe los tres trajes que le había confeccionado. Adriana se vistió, peinó su larga melena y se presentó en el baile. La princesa Carolina se quedó admirada, ¡parecía una princesa! Adriana brilló esa noche y bailó con el príncipe, quien sólo tenía ojos para ella.

Al llegar a la habitación después del baile, el príncipe, al meter la mano en el bolsillo del traje notó algo y sacó una sortija con un zafiro azul. El príncipe se quedó dubitativo toda la noche, pensando en el misterio de la sortija y en aquella muchacha que le había robado su corazón. El príncipe, a la mañana siguiente, hizo llamar a su hermana. Le preguntó sobre aquella muchacha tan bella que había llevado a palacio, de la que se enamoró. Ella sólo le dijo que la tenía más cerca de lo que él se podía imaginar.

En el segundo día de baile, Adriana siguió captando la atención del príncipe y éste, pidió volver a bailar con ella. Ya en su habitación, el príncipe se acordó del misterio de la sortija y rápidamente se apresuró a buscar algo en su bolsillo. Ahí estaba, otra sortija con un rubí en forma de estrella.

El último día del baile llegó, y el príncipe estaba deseoso de ver de nuevo a Adriana. Esa noche se propuso estar bien atento para resolver el misterio de la sortija. Sin embargo, Adriana no fue al baile porque la reina le había encargado un vestido que tendría que tener listo para la mañana siguiente. La princesa Carolina comprendió que esa noche no pudiese ir su amiga y sintió que su hermano y ella no se viesen. El príncipe echó de menos a Adriana.
Esa noche el príncipe, tras bailar con todas las chicas, se metía la mano en el bolsillo de su traje para ver si resolvía el enigma, pero no encontró nada. Antes de medianoche, cuando debía elegir a quien sería su futura esposa, decidió ir a la sala de costura para encontrar alguna pista. Allí se encontraba Adriana que estaba de espaldas. El príncipe se fijó en la sortija que portaba la muchacha. Tenía una esmeralda en forma de que brillaba con mucha intensidad. Al acercarse y cogerla la mano, se llevó una gran sorpresa, era ella, la mujer que le había robado el corazón.

En ese momento, el príncipe la agarró de la mano, le miró a los ojos, y le pidió que fuese su mujer. Se casaron, vivieron felices y comieron perdices.

FIN


Este cuento está dirigido a niños de tercer ciclo de primaria (de 9 a 12 años).
He mantenido el esquema original del cuento:
  • La princesa vive la infancia dentro del núcleo familiar, junto a su padre y madre.
  • El personaje abandona la unidad familiar, y tiene que hacer frente a peligros del mundo exterior.
  • Al final de la historia, el personaje llega a la edad adulta, cuando se casa.


Cambios realizados:

He decidido poner nombre al personaje principal, la princesa Adriana, para que a los niños les resulte fácil identificarlo. Este personaje es risueño, humilde y generoso. Son valores que considero importantes y con los que los niños se pueden identificar.

He modificado el principio del cuento, manteniendo a la madre viva, ya que, hasta la pre-adolescencia, los niños no tienen consciencia plena sobre el tema de la muerte.

He puesto la edad con la que la protagonista se tenía que casar, la mayoría de edad.

La princesa no se debía de casar con su padre si no con un príncipe. Que una hija tenga que casarse con su padre, es un tema que chocaría a los niños de estas edades.

Para retrasar la fecha de la boda, los objetos que manda buscar la princesa son tres anillos con piedras preciosas en forma de estrella, en lugar de tres vestidos y el abrigo de distintas pieles. He decidido incorporar éstos, ya que los niños suelen relacionar las joyas con las princesas.

La forma en la que la princesa huye de palacio también la he modificado. Huye vestida de sirvienta para pasar desapercibida.

He incorporado un personaje, la princesa Carolina, que es quien se encarga de ayudar a Adriana. Llegan a convertirse en muy buenas amigas. Los niños pueden encontrar momentos en los que pasen por dificultades, pero siempre encontrarán a alguien que les puedan echar una mano y con quien creen una buena amistad.

La princesa Adriana, en vez de ser cocinera, era modista y se encargaba de realizar los trajes al príncipe. Los niños con esta edad pueden apreciar lo que es el esfuerzo. Entienden que las cosas no se aprenden solas y que requieren de tiempo y esfuerzo. La protagonista refleja en la historia un ejemplo de “superación”.

La princesa Adriana será invitada por la princesa Carolina al bailé. Los vestidos los confeccionará ella, con las telas que le regalan.

La princesa Adriana coloca, las dos primeras noches, dos de sus anillos en el bolsillo del príncipe.

He decidido que la princesa no acudiese al baile la última noche, para dar un poco de emoción a la trama,  y que fuese el príncipe quien llegara a ella, a través de las pistas que le dejaba. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Análisis de un libro

Simón Miedoso


 

1.       FICHA BIBLIOGRÁFICA:

Autora: Paloma Sánchez Ibarzábal.

Ilustrador: Dani Cruz.

Título: Simón miedoso.

Editorial: SM.

Colección: El Barco de Vapor.

Primera edición: 2013.

Idioma original: español.

Hipótesis de edad recomendada: El libro está recomendado para niños a partir de 7 años, pero desde mi punto de vista, lo propondría a partir de 6 años (primer ciclo de Primaria).

2.       FORMATO

Aspecto externo:

Se trata de un libro muy manejable, adecuado a la edad que yo propongo, ya que es ligero y de pequeño tamaño (19x12cm). Consta de 49 hojas gruesas, que permiten pasarlas sin dificultad. La portada del libro atrae el interés del lector, ya que el título y la imagen dan pistas sobre lo que puede tratar el libro, despertando las ganas de leerlo.

Ilustraciones:

Considero que el libro es atractivo para el niño, ya que consta de un gran número de ilustraciones sencillas y llenas de color, las cuales describen de forma detallada el relato, y que pueden despertar diferentes sensaciones al lector. Cada una de las imágenes ocupa una extensión de una hoja (dos caras). El ilustrador juega con las sombras en muchas ocasiones, lo que transmite un cierto realismo en las imágenes.

Tipografía:

La fuente de la letra utilizada en el libro es similar a la “Times New Roman”, en tamaño “12”, lo que favorece su legibilidad. La letra que se emplea es clara, y el texto no se encuentra apelotonado. Hay espacio suficiente entre las líneas, palabras y signos de puntuación, lo cual facilita su lectura. Uno de los procesos implicados en el reconocimiento visual de las palabras es el proceso perceptivo. De ahí la importancia del tipo de letra de los textos. En ocasiones, el texto se encuentra en la zona de las imágenes y, desde mi punto de vista, puede dificultar su lectura.

3.       CONTENIDO

Tema:

El tema principal del libro es la superación de los miedos. El protagonista del libro, Simón, es un niño que tiene gran cantidad de miedos, a los cuales sólo es capaz de enfrentarse cuando se disfraza.

A partir de los 6 años, los niños no tienen miedos imaginarios o fantásticos, sino realistas. Aparece el temor a ser criticados, el miedo al fracaso escolar, al ridículo, el miedo a algún compañero de clase, etc.

Considero este tema de gran importancia y, por ello, sería necesario trabajarlo porque, de lo contrario, podría repercutir negativamente en el desarrollo del niño.

Estructura:

Es una narración con una estructura lineal constituida por:

Planteamiento: el libro presenta al protagonista, Simón, un niño al que le gusta disfrazarse e interpretar el rol del personaje del que se disfraza.

“A Simón le gustaba disfrazarse. A veces se disfrazaba de oso. ¡Qué fuerte y fiero se sentía!”

“Cuando simón se disfrazaba de oso, sabía que no era un oso. ¡Pero lo hacía tan bien como si de verdad lo fuera!.

Nudo: se describe a un Simón incapaz de superar sus miedos cuando se ve sin sus disfraces. Se detallan las situaciones a las que se ha de exponer, las cuales le resultan miedosas: enfrentarse al perro de doña Felisa, a los compañeros de clase, y salir a la pizarra.

“Simón, durante el tiempo que iba disfrazado, se olvidaba del otro Simón: ¡ese niño que nunca sería capaz de hacer tantas cosas!

“Y es que el Simón que vivía bajo sus disfraces era… requetemiedoso”.

Desenlace: el protagonista tiene un cambio de actitud. Simón tiene un sueño en el que su madre le hace quitarse el “disfraz de miedoso”. Esa misma mañana, su abuela le regala un disfraz y se disfraza de Simón Valiente. Se narra de forma detalla cómo fue capaz de superar todos sus miedos.

“Una noche… ¡tuvo un sueño muy raro! Soñó que a la hora del baño, su madre le decía:- ¿Por qué no te quitas de una vez este horrible disfraz de Simón miedoso?

“Y es que, cuando aquella mañana se disfrazó de Simón valiente, él sabía que no era un Simón valiente… ¡pero lo había hecho tan bien como si de verdad lo fuera!”

“Desde ese día Simón sabe que, cuando ser el Simón de siempre parece que no basta, solo tiene que abrir su armario y disfrazarse de lo que haga falta”.

Protagonista:
Simón es un niño débil, que sufre por no poder vencer sus miedos.

“Pero al llegar la noche, después de bañarse, Simón miraba a ese niño del espejo con mucha rabia porque no era como a él le gustaría que fuese”.

En el colegio siente miedo hacia los chicos más bravucones de su clase, quienes le obligan a sentarse en la última fila, tiene miedo al perro de doña Felisa, y tiembla cuando tiene que salir a la pizarra. Es un niño que no se valora lo sufiente, inseguro, y que no es capaz de hacer frente a los problemas que se le plantean. Para superar sus miedos se escuda en los disfraces, que le hacen sentirse fuerte, capaz y seguro de sí mismo.

Los niños de la edad a partir de la cual propongo la lectura de este libro, se van a sentir muy identificados con el protagonista, ya que los miedos infantiles están presentes desde los 6 años.

El colegio es uno de los espacios en los que el niño pasa la mayor parte del tiempo, y es aquí donde pueden presentarse sus grandes temores. En dicha edad, el niño evita las fuentes que le causan temor. En ocasiones llega un momento en el que, cansados, se ponen una coraza para hacerse fuertes y superar los miedos.

El libro les va a despertar emociones y sensaciones que, en ocasiones, ellos también experimentan cuando sienten miedo.

Resto de personajes:

Los hermanos de Simón, Lola y Ramón: cuando juegan con Simón a disfrazarse, ellos siempre interpretan el papel de débiles e indefensos frente a su hermano.

La abuela de Simón: a ella también le gusta disfrazarse, y es quién provoca un cambio de actitud en su nieto, convirtiéndole en Simón valiente. 

La madre de Simón: ella, en ese sueño que tuvo Simón, hace que se dé cuenta que tiene puesto el disfraz de miedoso.

Los niños que lean este libro van a percibir a la abuela y a la madre de Simón, reflejadas en sus propias madres y abuelas. Ellas tienen un gran papel, que no es otro que ayudar al niño a resolver sus conflictos.

Valores y contravalores:
·     
    Valores:


  •      Superación: el personaje, al final, termina por superar sus miedos. Los niños aprenden poco a poco a afrontar esos miedos que les acechan. Con la lectura del libro, aquellos niños que no lo hayan conseguido, pueden tomar de ejemplo a Simón valiente.
  •      Optimismo: hay un cambio de actitud en el protagonista que hace que vea las cosas de forma positiva.
·        
     Contravalores:


  •       Arrogancia: el niño que manda ponerse al final de la fila a Simón, por sentirse superior
  •      Injusticia: la forma en la que el resto de los compañeros del colegio le trataban por ser miedoso.
  •       Frustración: Simón se siente frustrado al no dejar de lado sus temores.
Lenguaje:

El lenguaje empleado en el libro es muy adecuado para la edad que yo planteaba, ya que se utiliza un vocabulario adaptado a la edad del niño, y las estructuras de las oraciones son sencillas.

Se repiten algunas estructuras con el fin de dar un mayor énfasis:

“¡Pero lo hacía tan bien como si de verdad lo fuera!”.

Se utilizan muchas exclamaciones para llamar la atención y captar la atención del lector:

“¡Qué bien hacía el osos!, ¡Qué fuerte y fiero se sentía!”.

Se utiliza el diálogo y, en ocasiones, el personaje habla con él mismo expresando sus sentimientos:

“- Todos tienen razón: eres un miedoso ¡y no me gustas nada!- reprochaba a la imagen del espejo. “

4.       CONCLUSIÓN

Una vez leído el libro, mantengo la edad que proponía en la hipótesis, a partir de 6 años, ya que en las investigaciones que he realizado sobre el tema de los miedos (éstos que se plantean en el libro), surgen a partir de dicha edad. Es un libro que recomendaría debido a que el texto está adaptado a la realidad de los niños de esa edad. La historia de temores que vive Simón favorece la maduración psicológica de los niños, debido a que en la vida real pasan, a lo largo de dicha edad, por situaciones similares. El protagonista es capaz de superar sus limitaciones para llegar a una meta, y esto puede ayudar al lector. También se habla de las situaciones desagradables por las que tiene que pasar el protagonista en el colegio, las cuales se asemejan a las vivencias diarias de los niños en las aulas. Así, el lector se va a sentir muy identificado con el protagonista, en tanto en cuanto comparte sus mismas sensaciones y vivencias.

Es un libro que recomendaría, tanto para leer en casa como en el aula, ya que el tema de los miedos puede explicar, en no pocas ocasiones, el comportamiento del niño ante ciertas situaciones. Es un tema que se puede trabajar con la ayuda del profesor y de la familia.

Páginas web consultadas:


Las escuelas matan la creatividad



Sir Ken Robinson_Las escuelas matan la creatividad TED 2006

Quiero compartir con vosotros este vídeo que nos mostraron en el primer curso del grado. Me llamó mucho la atención y destaco las siguientes ideas que plantea Sir Ken Robinson en su ponencia:

"Los niños tienen grandes capacidades de innovación"
"Ese gran talento lo malgastamos"
"La creatividad es tan importante como la alfabetización"
"Si no nos equivocamos, no obtendremos una idea original"
"Eliminamos la creatividad con la educación"
"Todos los niños nacen artistas" Picasso
"El  problema es seguir siendo artistas mientras crecemos"
"Crecemos perdiendo la creatividad"
"Creatividad es el proceso de tener ideas originales que tiene valor, que resulta de la interacción de las perspectivas de distintas disciplinas"
"Nuestra tarea es educar un ser completo"




domingo, 20 de octubre de 2013

Artículo: Literatura infantil. Análisis y selección.

Una vez leído con detenimiento, y asimilado la teoría que corresponde al primer bloque de la asignatura, puedo decir que he consolidado nuevos conocimientos que desarrollaré en este primer artículo.
Es importante que nos paremos a pensar: ¿qué es literatura? La literatura es “arte que utiliza las palabras”.

Este término, del que tantas veces a lo largo de nuestra vida se nos ha hablado, es muy amplio y engloba a su vez a la literatura infantil en la que nos vamos a centrar en este primer bloque.

La literatura infantil está principalmente dirigida a los más pequeños (hasta los 12 años), pero no por ello significa que sea de peor calidad que la dirigida a adultos. Es un género que,  principalmente, tiene en cuenta los intereses y necesidades del niño.

La literatura infantil se caracteriza por su sencillez, el uso de símbolos, la utilización de figuras humanas u objetos para representar una idea abstracta, estableciendo una comunicación entre el protagonista del texto y el niño, que favorece su imaginación, creatividad y desarrolla su personalidad.
Otro de los conceptos que he consolidado es el de paraliteratura, término que nunca antes había oído. Es importante diferenciar qué es literatura y qué es paraliteratura.

Para que un texto sea literario tiene que cumplir una serie de características: ser artístico, utilizar figuras literarias, predominar la función poética, pertenecer a uno de tres géneros literarios (narrativa, poética y teatral), y ser un texto de ficción, aunque esté inspirado en hechos reales.
Mientras que la literatura nos plantea cuestiones morales y hace que nos paremos a reflexionar sin tratar de enseñar y de inculcar valores o pensamientos, la paraliteratura tiene un objetivo didáctico.

A lo largo de los años ha existido una evolución de la paraliteratura a la literatura infantil. Al comienzo, sólo existían textos dirigidos a los adultos. Con el paso del tiempo, también se crearon textos dirigidos a los más pequeños que despertaban su interés, pero que seguían teniendo un objetivo didáctico y moral. A partir del siglo XIX, los escritores se preocupan por descubrir las necesidades de los niños, permitiéndoles disfrutar del placer de la lectura. Un gran número de escritores españoles se adentran en una literatura infantil dirigida al público más joven que induce a identificarse con los personajes, descubrir lo que les rodea y descubrirse a sí mismos.  

He aprendido lo importante que es trabajar en el aula cada uno de los géneros literarios para favorecer el desarrollo integral del niño.

Texto teatral: Aunque en un principio el teatro tenía como objetivo educar, hoy en día se concibe como una fuente de motivación en el niño que permite desarrollar su sentido crítico, la psicomotricidad, mejorar su lenguaje verbal y no verbal y favorecer la cooperación, mejorar su autoestima.

Poesía de autor: Aunque es un género poco trabajado en el aula debido al desconocimiento por parte del profesor, promueve la imaginación y la creatividad, favoreciendo la individualidad del niño y el despertar de su lado más sensible.

Gloria Fuertes es un referente en este género, donde sus textos inducen a la reflexión y juego fantástico por parte de los niños. Había oído hablar de esta escritora, pero nunca antes había profundizado en su producción literaria. He investigado sobre ella y leído sus poemas, y como futura maestra que voy a ser, destaco la poesía que escribió como homenaje a los maestros:

“Mi escuela, mi escuela”.
Yo voy a una escuela
Muy particular
Cuando llueve se moja
Como las demás.

Yo voy a una escuela
Muy sensacional
Si se estudia, se aprende,
Como en las demás.

Yo voy a una escuela,
Muy sensacional,
Los maestros son guapos
Las maestras son más.

Cada niño en su pecho
Va a hacer un palomar
Donde se encuentre a gusto
El pichón de la Paz.

Yo voy a una escuela
Muy sensacional.


Los cuentos y novelas de autor: Los cuentos deben despertar el interés de los niños, y es por ello que deben de tener en cuenta sus necesidades, la edad, y el uso de un lenguaje adaptado a su realidad. A través de los cuentos, el niño se identifica con el protagonista y es así como se desarrolla su maduración psicológica. Adentra al niño en un mundo fantástico y mágico que le permite desarrollar su imaginación.

El análisis de textos, es uno de los aspectos que he consolidado y que me va a ser de gran utilidad el día de mañana para aplicar en el aula.

Un libro es un regalo y es por ello importante analizar a quién va dirigido, teniendo en cuenta sus gustos y nivel madurativo. No es un buen consejo seleccionar un libro que tú consideres bueno o que trate de un tema que los alumnos deban conocer, ya que esto provocará que se alejen de la lectura en lugar de favorecer el gusto por ella.

Nunca antes me había parado a pensar que, a la hora de seleccionar un libro, se deberían de tener en cuenta aspectos tales como el aspecto externo del libro, la tipografía de letra, su estructura, etc. Ahora considero que es de gran importancia tenerlo en cuenta, ya que cada libro está dirigido a un público concreto y se debe de adaptar a sus necesidades.

Mi experiencia en mi colegio no fue muy positiva en lo que a lectura se refiere. Aún recuerdo las clases de lengua y literatura y he de ser sincera, me parecían muy aburridas. El profesor proponía un libro y por turnos leíamos en voz alta. No prestaba mucha atención y cuando me tocaba a mí, me perdía. Los libros que se planteaban no nos llamaban la suficiente atención para mantenernos atentos y despertar nuestro interés. Esto nos generaba una gran desmotivación hacia la lectura.

Teniendo en cuenta esta experiencia, trataré que esto no suceda en mis clases. Seleccionaré un libro de lectura teniendo en cuenta las necesidades de los alumnos, su edad y su nivel madurativo, de manera que vean la lectura como algo placentero y no obligatorio.

Mi gusto por la lectura comenzó cuando, en cursos posteriores, nuestro tutor nos llevo a la biblioteca, permitiéndonos coger prestado el libro que más nos apeteciese leer.
Durante mi etapa en el colegio recuerdo que se trataba de incentivar la lectura, venían algunos autores de libros a darnos charlas, se organizaba una feria del libro y, una vez al mes, íbamos a la biblioteca.

Durante mis prácticas del año pasado pude percibir el gran interés que la lectura despertaba en los alumnos de 2º de primaria. Los primeros diez minutos de la clase eran dedicados a la lectura en silencio y, a continuación, en voz alta. La profesora planteaba preguntas sobre lo que habían leído, vocabulario que no entendían, etc, favoreciendo de esta forma la lectura comprensiva. Los alumnos traían libros de casa y, en cualquier, hueco aprovechaban para sumergirse en ellos.

¿Cómo incentivar el gusto por la lectura? Como futura maestra, es un gran reto y, a día de hoy, se me pasan por la cabeza muchas ideas que espero pueda ponerlas en práctica el día de mañana. A continuación indico algunas de ellas:
  • Crear un espacio para la lectura dentro del aula donde haya una pequeña biblioteca con libros que los niños traigan casa y que estén a disposición del resto. Esta zona, tiene que ser percibida por los niños como un espacio de ocio y disfrute.
  • Ir a la biblioteca del colegio con cierta asiduidad, para que los niños se familiaricen con los libros y puedan optar a una mayor variedad de títulos.
  • Seleccionar los libros teniendo en cuenta las necesidades de los alumnos y, en la medida que resulte posible, traer al colegio al autor para que, a partir de las experiencias que compartan con el autor, se “enganchen” a la lectura.
  • Fomentar actividades con cuentacuentos, lo cual desarrollará la imaginación de los más pequeños e incentivará la posterior lectura de libros.
  • Realizar obras de teatro donde los niños se metan en el papel del protagonista, facilitando la imaginación, fantasía y la expresión corporal.
  • Fomentar la poesía, para que los niños aprendan a desarrollar su imaginación y aprendan a ser creativos.
  • Realizar concursos de cuentos. Dentro del colegio, se podrían plantear concursos para que los alumnos se conviertan en los propios escritores, dando rienda suelta a su imaginación y creatividad.  
  • Organizar visitas a ferias de libros donde los niños puedan familiarizarse con una gran variedad de libros y las últimas novedades.


Como futura maestra, inculcar el gusto por la lectura a mis alumnos va a ser un gran objetivo a conseguir. No será una tarea fácil de llevar a cabo pero me lo propondré como un reto.
Para poder llevarlo a cabo, es fundamental, a la hora de seleccionar un libro, conocer bien al grupo, teniendo en cuenta sus gustos, el nivel de lectura y la comprensión lectora. He aprendido también que una tarea fundamental es compartir y transmitir el gozo del arte de la lectura. Yo que seré la mediadora entre el libro y el alumno, deberé aportar imaginación y creatividad para motivar a mis alumnos. Aunque se me planteen dificultades, nunca tiraré la toalla y buscaré la forma de resolver los problemas para continuar con mi labor. Considero importante, para fomentar el gusto por la lectura, poseer una formación literaria. Y por ello, considero de gran importancia esta asignatura, que me va a servir para adquirir conocimientos útiles para poner en práctica el día de mañana en el aula.

Con todo ello, lo que pretenderé es que el niño vea la lectura como algo con lo que disfrutar, y no como un castigo y carga como actualmente lo perciben un alto porcentaje. Pretendo que los niños a través de la lectura se acerquen a un mundo lleno de aventuras y fantasía, que les haga realmente pasar un rato agradable y les anime a repetir la experiencia.

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