viernes, 24 de enero de 2014

Actividad creación literaria

Creación en prosa

Dirigidos a alumnos de 6º de Primaria.

Estrategia: Topogramas


Ana aborrecía algunos alimentos, alubias, alcachofas, albóndigas… además, amaba animalitos abandonados.

Ayer almorzando, acorraló a Alejandra, atándola al árbol. Adriana,  alegremente, ayudó .

Antes,  aprendieron a amasar arcilla, acompañando a Adelaida, abuela asturiana.
Además, ayudaron a Adelaida a arrancar algunas adelfas, arbustos altamente apreciados.

Al atardecer, Ana acompañó a Alejandra al aeropuerto, atravesando atajos. Ambas apresuradas, aparcando ante Abel, avistaban anonadadas algún avión. Apareció Almudena, apenas aterrizó.

Al anochecer, Ana acabó agotada.


Creación en verso

Está dirigido a alumnos de 1º y 2º de Primaria.  

Estrategia: adivinanza


¿Qué soy?

Tengo nombre de golosina

Soy esponjosa

Recuerdo al algodón

Si miras al cielo me verás

Juego con el sol al escondite

¡Si te descuidas te mojo!

¡Soy una nube!


Creación dramática

Está dirigido a alumnos de 3º y 4º de Primaria.

Estrategia: hipótesis absurda


Personajes:

Narrador

Muñeco verde del semáforo

Muñeco rojo del semáforo


Narrador: Eran las siete de la mañana y comenzaba, en la calle princesa de Madrid, el ajetreo de coches y gente de camino a la escuela y trabajo. Los técnicos terminaban de arreglar un semáforo estropeado cuando de repente…

Muñeco verde: ¡Oye, ya volvemos a estar en funcionamiento!

Muñeco rojo: Ya lo veo, que pereza me da volver a la rutina.

Muñeco verde: A mí me encanta, lo echaba de menos la verdad, ¡Ya era hora! Por cierto, ¿Qué habrá pasado estos días con la parejita que quedaba todos los días a las ocho de la mañana?

Muñeco rojo: La última vez parecían enfadados. Bueno, en una hora despejaremos nuestras dudas.

Muñeco verde: ¡venga niño, espabila que le toca el turno a mi compañero!

Muñeco rojo: ¡¡ Que no te oye!!¡Uy, por poco le pilla el coche!

Muñeco verde: Este se ha perdido la clase de cono te lo digo yo.

Muñeco rojo: Si es bien fácil, si está verde, la prioridad la tiene el peatón y si está rojo, el conductor.

Muñeco verde: Mira este otro niño como se ha enterado, mira a los dos lados antes de cruzar.

Muñeco rojo: Por cierto, ¡Qué dolor de cabeza  me levanta el pitido cuando toca tu turno!

Muñeco verde: Yo ya me he acostumbrado.

Muñeco rojo: difícil es acostumbrarse ¡Me deja sordo!

Muñeco verde: Pero tienes que pensar que al anciano Paco, que es cieguito, le ayuda a saber cuando tiene que cruzar.

Narrador: al cabo de una hora…

Muñeco rojo. Ya deben de ser las ocho, Ana la panadera ya ha abierto el local.

Muñeco verde: Qué raro, ya tendría que estar aquí nuestra parejita.

Narrador: Al cabo de media hora nadie apareció.

Muñeco verde: ¡qué pena, con la avería no nos hemos enterado que pasó con ellos!

Muñeco rojo: con todo el ajetreo que hay aquí no nos aburriremos, descuida.

Narrador: Al cabo de unas horas de ver las idas y venidas de la gente…

Muñeco rojo: Qué raro, no dejo de parpadear.

Muñeco verde: ¡A mí me pasa igual!

Muñeco rojo: ¡Uy! me apago, me apago…

Muñeco verde: Me parece a mí que vuelta a las vacaciones… ¿estás ahí?, ¿estás,…?

Fin.


Y aquí os dejo el libro que he elaborado, utilizando mi creación en prosa:










miércoles, 22 de enero de 2014

Actividad bloque 4 (Borrador 2)


Actividades para antes, durante y después de la lectura

Las actividades que propongo a continuación hacen referencia al libro “Paula y el amuleto perdido”, cuyos autores son Concha López Narváez y Rafael Salmerón. El libro es de la colección Barco de Vapor, de la editorial SM.




Estas actividades están dirigidas a alumnos de tercer ciclo de primaria (10- 12 años).

Actividades para antes de la lectura

El objetivo principal de estas primeras actividades es acercar el libro al lector. Éste es un buen momento para plantear actividades que despierten el interés del niño hacia la lectura del libro.

Actividad 1
Esta actividad es grupal. Se dividirá la clase en grupos de 6 y se les presentará sólo la ilustración de la portada, donde tendrán que dar respuesta a las siguientes cuestiones:

·         ¿Te ha llamado la atención la ilustración?
·         ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?
·         ¿Quién crees que es el protagonista?
·         ¿Cómo van vestidos los personajes que aparecen en la portada?
·         ¿Qué título pondrías al libro?
·         ¿De qué crees que va a tratar el libro?
·         ¿Crees que tendrá un final feliz o no?

A continuación, se hará una puesta en común donde todos los grupos compartirán opiniones.

Actividad 2

Una vez conocida la portada, es hora de que los alumnos se centren en el título. En los mismos grupos en los que estaban en la anterior actividad, deberán contestar a las siguientes cuestiones:

·         ¿Te ha gustado el título del libro?
·         ¿Te da alguna pista sobre lo que puede tratar el libro?
·         ¿Crees que guarda relación con la imagen de la portada?

Actividad 3

Es momento de conocer el autor del libro, y para ello los alumnos deberán:

·         - Buscar información sobre el autor.
·        -  Buscar otros libros del autor y señalar cuál o cuáles de ellos recomendarían leer al resto de los compañeros.

Con esta información, los alumnos realizarán una presentación al resto de los compañeros. En lugar de nosotros dar información del autor, se les da la oportunidad de buscar información que para ellos pueda resultar interesante compartir con el resto del grupo.

Actividades durante la lectura

Con estas actividades lo que se pretende es guiar al alumno en el proceso lector y conseguir que el alumno a través de la lectura reflexione, imagine, interprete, etc. y, en definitiva, se adentre en la historia.

Actividad 1

Para esta actividad se harán grupos de 4.
Todos los alumnos deberán traer de casa leídos los dos primeros capítulos del libro, para su posterior puesta en común en clase, y así hasta finalizar el libro.

Cada grupo se encargará de elaborar una serie de preguntas de dos capítulos, que plantearán al resto de compañeros.

Con esta actividad se favorece el aprendizaje cooperativo. Los niños compartirán opiniones, sensaciones, etc.

Actividad 2:

En los mismos grupos que para la actividad anterior, se pedirá a los alumnos que escriban sobre lo que conocen de la prehistoria: cómo vivían, de qué se alimentaban, cómo era el arte, la religión, etc.
A continuación, lo leerán al resto de la clase. 
Actividad 3

En el libro, Paula se traslada a la etapa de la prehistoria y allí vivirá apasionantes aventuras. ¿A quién no se le ha pasado alguna vez por la cabeza pensar como sería vivir en otra época?

Se les pedirá que hagan una narración sobre un viaje a la prehistoria, donde ellos sean los protagonistas.

Actividad 4

A medida que los niños han ido leyendo el libro, habrán ido conociendo un poquito más a los personajes y lo más seguro es que, en algún momento, se hayan sentido identificados con alguno de ellos.

En esta actividad los alumnos, de forma individual, deberán dibujar a los personajes y hacer una descripción de ellos. Además, deberán comentar si se han sentido identificados con alguno de los mismos.

A continuación, el trabajo realizado, se expondrá en clase para compartirlo con el resto.

Actividades para después de leer

Con estas actividades lo que se pretende es que el niño saque sus propias conclusiones del libro, y de respuesta a las cuestiones que se le plantearon antes de la lectura.

Actividad 1

Se le plantearán una serie de cuestiones en forma de debate para que todos los alumnos den su valoración del libro una vez leído, pudiendo así compartir opiniones y sensaciones.

·         ¿Te ha gustado el libro?
·         ¿Te esperabas este final?
·         ¿Te parece adecuado el título del libro y la ilustración de la portada?
·         ¿Has acertado en la temática del libro?
·         ¿Te ha resultado fácil de leer?

A partir de esta actividad, los alumnos intercambiarán opiniones.

Actividad 2

Los alumnos deberán redactar otro final.

Con esta actividad, dejamos que los alumnos den rienda suelta a su imaginación. Es un momento para despertar su creatividad y su fantasía.

Actividad 3

En grupos de 4, los alumnos deberán montar un puzzle, que contiene las imágenes que representan las escenas del libro, de forma secuencial.

De esta forma, los alumnos demostrarán si realmente han seguido el hilo de la historia y se acuerdan del orden cronológico de los sucesos. 

Actividad 4

En esta actividad, los alumnos llevarán a cabo una obra de teatro, interpretando a los personajes del libro. Deberán montar el escenario, elegir el vestuario, y lo más importante, pensar la forma de interpretar, teniendo en cuenta los sentimientos, temores, etc., de los personajes. Todas las  ideas para ponerlo en práctica, se obtendrán a partir de la lectura del libro.
Todos los alumnos participarán, metiéndose en el papel de alguno de los siguientes personajes:

- Paula
- Guardián del tiempo
- Nan
- Nuk
- Perro de Nan
- Niños y mujeres de la aldea

Partiendo de una historia ficticia, los alumnos, a través de la interpretación, mostrarán a los espectadores las sensaciones, dudas, los miedos, etc., de los personajes, sintiéndose en algún momento identificados con ellos.


Actividad 5
Una vez realizada la obra de teatro, se hará una puesta en común. Cada uno de los alumnos expresará cómo se ha sentido interpretando al personaje, que ha aprendido de él, y si se ha sentido identificado en algún momento con él.
Es el momento de comprobar si realmente les ha “llenado” el libro.


Actividad bloque 2 (Borrador 2)


Adaptación del cuento: Toda clases de pieles

Había una vez un rey y una reina que vivían junto a su hija, la princesa Adriana. La princesa era una joven muy risueña, cariñosa y bondadosa. Le encantaba fantasear, y se podía pasar las tardes enteras leyendo libros de amor. Ella se paraba a pensar en muchas ocasiones cómo sería su príncipe azul.

Al cumplir 18 años, sus padres le dieron la noticia de que se tenía que casar con el príncipe de la ciudad vecina. A ella, no le gustó nada la idea que sus padres le escogiesen marido, ya que siempre soñó con casarse por amor y con el hombre de su vida.

La princesa Adriana, ante tal noticia, buscó una solución para retrasar la fecha del enlace, y pidió a sus padres tres anillos, con piedras preciosas con forma de estrella. Uno, con un zafiro azul, otro con un rubí, y el último con una esmeralda. Éstas piedras preciosas eran únicas en el mundo y muy difíciles de conseguir, y la princesa pensó que a sus padres les llevaría mucho tiempo encontrarlas. Así fue, los soldados al servicio de los reyes recorrieron muchos países y, al cabo de un año y medio, regresaron a palacio con las joyas que la princesa había solicitado. Posteriormente, Adriana pidió a sus padres tres vestidos de telas muy finas en color rubí, esmeralda y azul, que hicieran juego con los anillos que pidió, pensando que serían  casi imposibles de conseguir.  Aproximadamente, al año, los vestidos fueron entregados a la princesa y sus padres, tras haber satisfecho sus deseos, le hicieron saber que la fecha de la boda tendría lugar al día siguiente.

La princesa Adriana no vió otra alternativa que huir de palacio. Para pasar desapercibida, se vistió de sirvienta, cogió las joyas, y huyó a toda prisa por la puerta de servidumbre, sin que nadie la viese. Atardeció, y la princesa se adentró en el bosque. No llevaba brújula y para orientarse y evitar dar vueltas innecesarias alrededor de palacio, fue marcando su camino de forma estratégica con piedras, para que nadie pudiera seguir su rastro. Pasó varias noches sufriendo penurias, dormía a ras de suelo, no comía, y pasaba mucho frío, ya que por las noches helaba. Nunca antes se hubiera imaginado que tendría que pasar por esta situación, debido a que en palacio vivía llena de comodidades.

Una mañana se despertó por aullidos y, a los pocos segundos, cuando trató de huir del lugar, se vió acorralada por una manada de lobos. Sus gritos y sollozos alertaron a una joven princesa llamada Carolina, que montaba a caballo a escasos metros. Los lobos temían a los caballos y salieron despavoridos del lugar. La princesa Carolina, rápidamente, se bajó del caballo y fue a socorrer a Adriana quien presentaba un aspecto lamentable, debido a que su cuerpo estaba lleno de rasguños, su ropa estaba hecha harapos y caminaba descalza. Ante las preguntas de Carolina, ella se hacía la aturdida. No podía contarle la verdad ya que nadie podía enterarse que había huido de palacio. Adriana trató de esconder los vestidos que llevaba metidos en un saco,  y consiguió que Carolina no se diese ni cuenta. Carolina era una muchacha buena y humilde. Le costaba trabajo dejar a Adriana en el bosque en esas condiciones, y decidió llevarla a su palacio para que trabajase como modista.

En dos meses, el príncipe, hermano mayor de Carolina, se casaba. Para que eligiese mujer, se iban a celebrar bailes en palacio durante tres noches.
Adriana, tras mucho esfuerzo, sacó adelante los tres trajes que tenía que confeccionar al príncipe. Tenía especial interés en conocerle ya que su hermana, no hablaba más que maravillas de él. Para entonces, las dos princesas se habían hecho muy amigas.
A un día del primer baile, Adriana le dio vueltas y vueltas a su cabeza  para idear un plan para asistir a los bailes.
La gran noche llegó, y Adriana subió a la habitación del príncipe los tres trajes que le había confeccionado. Ese día, fingió estar enferma para no levantar sospecha.  Adriana se vistió con el vestido color esmeralda, peinó su larga melena y se presentó en el baile. Brilló esa noche como ninguna y bailó con el príncipe, quien sólo tenía ojos para ella.

Al llegar a la habitación después del baile, el príncipe, al meter la mano en el bolsillo del traje notó algo y sacó una sortija con una esmeralda. El príncipe se quedó dubitativo toda la noche, pensando en el misterio de la sortija y en aquella muchacha que le había robado su corazón. Carolina se mostró preocupada por su amiga Adriana y se quedó en el intento de ir a verla ya que era muy tarde y no quería despertarla.

En el segundo día de baile, Adriana siguió haciéndose la enferma. Carolina a primera hora de la mañana se acercó a la habitación y le explicó con todo detalle lo que había sucedido en el baile. Le comentó que su hermano se había enamorado de una chica que llevaba un vestido espectacular. Adriana en ese momento sonrió. Por la noche, Adriana siguió captando la atención del príncipe y éste, pidió volver a bailar con ella. En esta ocasión se puso el vestido de color rubí. Ya en su habitación, el príncipe se acordó del misterio de la sortija y rápidamente se apresuró a buscar algo en su bolsillo. Ahí estaba, otra sortija con un rubí en forma de estrella. La princesa Adriana se apresuró en llegar a la habitación ya que Carolina la había prometido ir a visitarla. A los pocos minutos de meterse en la cama,  llegó Carolina para informarla de la muchacha del vestido de color rubí que había bailado con su hermano.

El último día del baile llegó, y el príncipe estaba deseoso de ver de nuevo a Adriana. Esa noche se propuso estar bien atento para resolver el misterio de la sortija. Sin embargo, Adriana no fue al baile porque la reina le había encargado un vestido que tendría que tener listo para la mañana siguiente. El príncipe echó de menos esa noche la echó de menos.
Esa noche el príncipe, tras bailar con todas las chicas, se metía la mano en el bolsillo de su traje para ver si resolvía el enigma, pero no encontró nada. Antes de medianoche, cuando debía elegir a quien sería su futura esposa, decidió ir a la sala de costura para encontrar alguna pista. Allí se encontraba Adriana que estaba de espaldas. El príncipe se fijó en la sortija que portaba la muchacha. Tenía una sortija con un  zafiro azul en forma de estrella que brillaba con mucha intensidad. Al acercarse y cogerla la mano, se llevó una gran sorpresa, era ella, la mujer que le había robado el corazón.
En ese momento, el príncipe le miró a los ojos, y le pidió que fuese su mujer. Al rato llegó Carolina y encontró a su amiga Adriana y su hermano. Rápido se dio cuenta que aquella mujer de gran belleza que acudió al baile era Adriana.  No podía estar más feliz por ellos.

Se casaron, vivieron felices y comieron perdices.

FIN



Este cuento está dirigido a niños de tercer ciclo de primaria (de 9 a 12 años).
He mantenido el esquema original del cuento:
·                     La princesa vive la infancia dentro del núcleo familiar, junto a su padre y madre.
·                     El personaje abandona la unidad familiar, y tiene que hacer frente a peligros del mundo exterior.
·                     Al final de la historia, el personaje llega a la edad adulta, cuando se casa.


Cambios realizados:

He decidido poner nombre al personaje principal, la princesa Adriana, para que a los niños les resulte fácil identificarlo. Este personaje es risueño, humilde y generoso. Son valores que considero importantes y con los que los niños se pueden identificar.

He modificado el principio del cuento, manteniendo a la madre viva, ya que, hasta la pre-adolescencia, los niños no tienen consciencia plena sobre el tema de la muerte.

He puesto la edad con la que la protagonista se tenía que casar, la mayoría de edad.

La princesa no se debía de casar con su padre si no con un príncipe. Que una hija tenga que casarse con su padre, es un tema que chocaría a los niños de estas edades.

Para retrasar la fecha de la boda, los objetos que manda buscar la princesa son tres anillos con piedras preciosas en forma de estrella, y tres vestidos, en lugar del abrigo de distintas pieles. He decidido incorporar éstos, ya que los niños suelen relacionar las joyas y vestidos espectaculares con las princesas.

La forma en la que la princesa huye de palacio también la he modificado. Huye vestida de sirvienta para pasar desapercibida.

He incorporado un personaje, la princesa Carolina, que es quien se encarga de ayudar a Adriana. Llegan a convertirse en muy buenas amigas. Los niños pueden encontrar momentos en los que pasen por dificultades, pero siempre encontrarán a alguien que les puedan echar una mano y con quien creen una buena amistad.

La princesa Adriana, en vez de ser cocinera, era modista y se encargaba de realizar los trajes al príncipe. Los niños con esta edad pueden apreciar lo que es el esfuerzo. Entienden que las cosas no se aprenden solas y que requieren de tiempo y esfuerzo. La protagonista refleja en la historia un ejemplo de “superación”.

La princesa Adriana coloca, las dos primeras noches, dos de sus anillos en el bolsillo del príncipe.


He decidido que la princesa no acudiese al baile la última noche, para dar un poco de emoción a la trama,  y que fuese el príncipe quien llegara a ella, a través de las pistas que le dejaba.