domingo, 12 de enero de 2014

Artículo: Textos folclóricos

Me llamó mucho la atención cuando en clase se nos habló por primera vez sobre la literatura folclórica. Todo me resultaba muy familiar, los trabalenguas, juegos de palabras, fábulas, etc. A partir de este tema, he adquirido una serie de conocimientos de la literatura folclórica que me ha ayudado a entenderla.

Por un lado, he aprendido que el folclore se caracteriza por ser anónimo, transmitirse de forma oral y tener múltiples variantes. Me ha sorprendido saber que los textos folclóricos han ido evolucionando a la vez que lo ha hecho la sociedad. Aquí estaba equivocada, yo creía que una misma leyenda, cuento, fábula, etc. que se transmitía de generación en generación no variaba. A lo largo de la historia, los cuentos que se han transmitido oralmente, han sufrido modificaciones.

Un error que cometía era el de “meter” los trabalenguas, cuentos, juegos de palabras, etc. en un mismo saco. He aprendido a clasificar los textos folclóricos en:

- Verso: compuesta por textos para cantar y jugar: nanas, retahílas, trabalenguas, villancicos, refranes, adivinanzas, etc.

- Prosa: compuesta por cuentos, mitos, leyendas y fábulas.

Es importante saber que el principal objetivo de la literatura folclórica no era moralizante sino lúdico.

- Teatro: constituido por el teatro de títeres y marionetas.

El teatro servía para divertir además de educar
.
Por otro lado, he aprendido que la literatura folclórica se hubiese perdido de no ser por la labor de algunos autores como:

Charles Perrault: fue un adaptador que publicó 8 cuentos que escuchó a la nodriza de su hijo que conservaron la tradición popular: Barba Azul, La Cenicienta, La Bella durmiente del bosque, Caperucita roja, El gato con botas, Las Hadas, Riquete el del copete, y Pulgarcito. Sus obras tienen un carácter formativo.

Los hermanos Grimm: pasaron de ser recopiladores de cuentos folclóricos alemanes a adaptadores, siendo el principal objetivo devolver al pueblo alemán su lengua, gramática e historia. A pesar de que sus cuentos estaban dirigidos a todos los públicos, fueron principalmente aceptados por los más pequeños. Sus obras estaban cargadas de magia y se caracterizaban por el optimismo.

Hans Christian Andersen: fue, por un lado, creador de historias destinadas a los niños (aunque también despertaban el interés de los adultos por su sentido moral) y, por otro, adaptador.

Es en el Romanticismo cuando hay interés por los textos folclóricos, destacando los recopiladores Fernán Caballero y Saturnino Calleja.

La literatura de transmisión oral es necesaria llevarla al aula, es beneficioso para el niño por diversos motivos:

- Estimula la fantasía e imaginación

- Introduce normas y reglas de socialización.

- Introduce al niño en la cultura.

- Hace que el niño aprenda a simbolizar.

- Favorece la creatividad.

- Favorece el desarrollo de habilidades lingüísticas.

- Acerca al niño a la lectura.

- Fomenta la memoria, el sentimiento y la afectividad.

- Favorece la originalidad y espontaneidad.


Durante mi etapa en el colegio, no recuerdo que se nos hablase de folclore en el aula. Los cuentos de tradición popular que se me pasan por la cabeza son los que solían contarme mis abuelos y padres cuando yo era pequeña.

Lo que sí que recuerdo a día de hoy, eran los textos folclóricos en verso, los que se recitaban, cantaban y jugaban. ¿Quién no se acuerda de: “al cochecito leré…”, “el patio de mi casa es particular…”, “al corro de la patata…”? La poesía folclórica siempre estaba presente en el patio del colegio.

Durante mis prácticas no se ha trabajado la literatura folclórica en el aula.

Pensando en el futuro, realizaría las siguientes actividades dedicadas al folclore para trabajar en el aula:

- Una sesión a la semana estaría dedicada a la literatura folclórica, siendo los niños los encargados de recitar, cantar o contar un texto folclórico al resto de la clase.

- Deberán preguntar a padres y a abuelos textos de tradición popular que ellos conozcan, y continuación, los compartirán con el resto de la clase.

- Crearemos un teatrillo de títeres y marionetas.

- Dedicaremos un espacio de la clase al folclore: lo decoraremos con murales realizados por los propios niños que contengan distintos textos.

Como futura maestra, uno de mis objetivos será acercar el folclore al aula a través de las actividades que he propuesto.

Páginas de interés:

Esta página web plantea diferentes actividades que se pueden llevar a cabo con los niños, a partir de diferentes textos. Además, refleja las características pedagógicas de las distintas actividades:


Esta página web nos puede ayudar para trabajar el teatro dentro del aula. Enseña cómo fabricar títeres, como manipularlos, etc. Además, señala aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar un teatro:


Páginas web consultadas:



http://w
ww.abc.es/medios-redes/20121220/abci-cuentos-hermanos-grimm-sexo-201212200835.html

2 comentarios:

  1. Comparto contigo tus sorpresas ante hechos como el de que la literatura folclórica no existiría sin el papel de los recopiladores y adaptadores o el de que canciones que cantábamos en nuestra infancia son en realidad vestigios de este tipo de literatura.
    También estoy de acuerdo contigo en que no se ha prestado demasiada atención en este tipo de literatura en las aulas. Me parecen muy interesantes las actividades que planteas para dar a la literatura folclórica un mayor peso en la educación literaria.
    Ana Marta Rodríguez

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  2. Tu artículo es un poco superficial tanto en desarrollo de las ideas principales como en la reflexión sobre tu experiencia y sobre tu futuro profesional. No está mal, pero podría estar muchísimo mejor. Me da la impresión de que se te ha echado el tiempo encima...

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